El informe 

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Estaba sentada en el jardín, donde me refugiaba siempre que las tinieblas amenazaban con llevarme. No pude evitar caer en las redes de mis propios recuerdos que, recurrentes, volvían para perturbarme. 

Las primeras imágenes aparecían nítidas en mi mente, pero poco a poco, se iban difuminando y enturbiando hasta desaparecer.

En mi mano sostenía el informe maltrecho. Ya no podía leerlo, pero conocía perfectamente su contenido. Era la sentencia de mi oscuridad eterna… era la confirmación de mi ceguera irreversible. 

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La imaginación viaja en metro

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Se abrieron las puertas correderas y entré en el vagón que ya iba lleno. El ambiente estaba algo cargado pero agradecí la calidez interior a esa hora de la mañana. ¡Premio! Había un asiento vacío. Me senté y saqué el libro de mi bolso. Me resultaba muy tedioso el trayecto; todas esas personas con la mirada puesta en sus móviles. Así que, decidí sumergirme en la lectura y rápidamente el metro se convirtió en mi montura y yo en un caballero que se iba a enfrentar a las más temibles huestes enemigas para salvaguardar la integridad de mi nación.

@lidiacastro79

Entrada con la que participé en el 2º certamen de microrrelatos que organiza el metro de Málaga. Más información.

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Necesitamos vuestros versos – Textos solidarios.

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El Destrio

Necesitamos vuestros versos

Acabamos de empezar una nueva iniciativa en la que solicitamos poesías para seleccionar la que sirva de guión en el vídeo promocional del libro (aqui teneis todos los detalles) y solo unas horas más tarde ya hemos recibido algunas poesías que podéis leer en  esta página.

Iremos publicando allí todas las que recibamos durante unos días, y posteriormente abriremos una sencilla votación, como ya hicimos con el título, para escoger entre todos la que nos parezca más adecuada.

Muchas gracias a todos una vez más por acoger tan favorablemente cada nueva idea, y por ayudarnos a ayudar.

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El inquilino perfecto 

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Ya por fin me había instalado. Había sido costoso encontrar el sitio ideal, pero ahora tenía todo lo que necesitaba y me sentía sentía seguro, cómodo y calentito. Yo siempre me había considerado el inquilino perfecto: sin pareja, discreto, silencioso… por eso me extrañó cuando mi casero empezó a amargarme la vida. 

Primero, fue el agua fría, ¡¿quién aguanta el agua fría en invierno?! Después, fue el olor a alcanfor y trementina. Era tan fuerte y desagradable que no se podía ni respirar. No tardó en aparecer la humedad excesiva y el sudor. Eso sí que puede conmigo. Al final, tuve que marcharme… 

¡En cuanto los humanos sienten que tienen un virus viviendo en sus cuerpos hacen cualquier cosa para echarlo!

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Un flechazo 

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Nunca sabes cómo ni cuándo actuará Cupido en tu vida. Pero así lo recuerdo yo:  

Primero, fue su robustez lo que me atrajo. Con él me sentía segura y protegida. Su estilo era algo particular, una mezcla de elegancia y sencillez, que no dejaba indiferente. Después, su voz me cautivó por completo, era cálida y acogedora. Hablar con él no era como hablar con una máquina. Y, por último, el brillo que desprendía su carrocería metalizada me hipnotizó. 

Por eso siempre digo que cuando fui a comprar mi coche, ¡fue un flechazo! 

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Perturbando la paz

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Fuimos muy felices en esa casa. Había pertenecido a mi familia durante varias generaciones. Vivíamos muy tranquilos, lejos de los ruidos de la gran ciudad. En paz. No podíamos ser más dichosos. 

Hasta que todo eso cambió…

Primero fue el perro, empezó a comportarse de forma extraña. Siempre con la mirada perdida, escudriñando la nada y sus ladridos dirigidos a ninguna parte. Después, mi hija pequeña, no conciliaba el sueño y decía oír susurros. Finalmente, todos fuimos conscientes de su presencia. 

Sus ruidos perturbaban nuestro silencio y la paz desapareció de nuestras vidas. Tuvimos que mudarnos, ya que se había instalado en nuestra casa y estaba dispuesto a no dejarnos tranquilos. 

¡Estos vivos no tienen ningún respeto por nosotros, los espíritus!

@lidiacastro79 

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