La bruja, la espada y la hija del herrero (5)

Estándar

PARTE 5: DESPUÉS DE LA BATALLA
Había pasado un tiempo desde aquel aciago día en que la paz de mi pueblo fue alterada por una legión de salvajes que solo tenían sed de sangre y destrucción. Fui haciéndoles frente, uno a uno, sin descanso. Con ayuda de mi espada nadie podía siquiera rozarme sin recibir una estocada. La agilidad y destreza con que la manejaba me sorprendían a mí misma, como si fuera algo que hubiera aprendido en otra vida y lo hubiera olvidado mi mente, pero no mi espíritu. La lucha fue dura pero no duró mucho, el grupo de hombres salvajes pronto sucumbió dejando una estela de muerte por nuestros campos.

En cuanto todo acabó, quedé al descubierto. Un vecino me reconoció. Mi padre, alertado de mi presencia, me vino a encontrar. Cuando lo vi acercarse, temí su reacción. Tenía una ligera cojera y portaba un vendaje en el brazo izquierdo. En su cara, salpicada de sangre, mostraba el ceño fruncido y expresión grave. Cuando llegó a mi altura, desvió la mirada hacia la espada que aun llevaba aferrada en mi mano. A continuación, observó los cadáveres que se amontonaban a mi alrededor: algunos decapitados, otros con extremidades amputadas; los que más, manchados de sangre y otros, con las vestimentas raídas.

Después de contemplar ese escenario atroz, posó su mirada sobre mí y su gesto cambió. Cayó de rodillas y me abrazó entre sollozos casi imperceptibles. Le devolví el abrazo y se desató mi llanto. Ninguno de los dos habló. Sobraban las palabras.

Hubo muchas bajas en nuestro ejército improvisado de labradores, carpinteros y alfareros. Pero de forma increíble, yo no sufrí más que algunos rasguños sin importancia.

Cuando pienso en ese día, aun me arde la mano con la que empuñaba mi espada. Y no puedo evitar pensar en la extraña mujer que una noche se presentó en nuestra casa con un encargo tan especial. ¿Qué habría sido de ella? Debe estar muy bien escondida pues aun no habían podido dar con ella para ajusticiarla. Me negaba a pensar en ella como una bruja malvada, sino más bien una hechicera con un don. No tenía muy claro qué don era ese, pero lo tenía, seguro. Supo despertar en mí cualidades que ni yo misma sabía que tuviera.

En pocos días, todo volvió a la normalidad. El molinero regresó a su molino; los labradores, al campo y mi padre, a su forja. En cuestión de un mes, ya nadie recordaba el ataque, las muertes o mi hazaña. Yo volví a ser la niña de quince años con pequeñas y delicadas manos.

@lidiacastro79

Si te perdiste el inicio:

PARTE 1. EL DESPERTAR

PARTE 2. EL INICIO DE LA LEYENDA

PARTE 3. LA HORA DE LA VERDAD

PARTE 4: IRA, LA GUARDIANA DE LA LUZ

 

Licencia de Creative Commons

Mis historias y otros devaneos by Lídia Castro Navàs is licensed under a Creative Commons Reconocimiento-NoComercial-CompartirIgual 4.0 Internacional License
Anuncios

43 comentarios en “La bruja, la espada y la hija del herrero (5)

  1. Hemos vuelto a la vida ordinaria pero tus lectores no olvidamos la batalla ni a esa “extraña mujer”.La niña lo seguirá siendo pero ese don misterioso seguro que pronto la transforma de nuevo portando la increible espada. Así que no salgas esta noche y ya estás escribiendo la parte 6 jajaja
    Fuerte abracada Lidia

    Le gusta a 1 persona

    • Jajaja 😂 Salir? Parece que me hayas visto por un agujerillo… estoy frente al portátil, dale que te pego al teclado!! Me siento inspirada y tengo que aprovecharlo!!! 😀😀 Aunque al otro lado de la mesa me esperan 66 exámenes aun por corregir 😅
      Muchas gracias, Carlos!! Y no le quites el ojo a esta niña porque dará mucho que hablar 😉
      Abraçada ben forta! 😘🌟

      Le gusta a 1 persona

  2. ¡Ajá! Has aumentado la descripción de la batalla, me encanta (como ya te dije) 😉
    Espero que la “bruja” vuelva por estos lares, y nos montes un cóctel de tiempos paralelos de agárrate y no te menees. ¿O no volverá a salir la viajera cronal?

    Le gusta a 1 persona

  3. Tranquilidad en el poblado hasta que aparezca la bruja de nuevo… quien tendrá la habilidad de preparar un brebaje que permita viajar en el tiempo, eso quiero deducir por las pistas que vas dejando, jeje..
    Fantástico, Lidia, sigo a la espera de las próximas entregas.
    Un cariñoso abrazo.

    Le gusta a 1 persona

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s