La bruja, la espada y la hija del herrero (8)

Estándar

PARTE 8. CONOCIENDO EL FUTURO

Al contrario de lo que pensaba, el viaje hasta el futuro fue fugaz. Ni siquiera tuve tiempo de acomodarme en el asiento cuando nos adentramos en una plataforma de metal suspendida en el aire. Era el hangar.

Gentes vestidas con monos naranja iban de aquí para allá; una, haciendo señas con unos palos luminosos; otra, anotando algo en un panel; otra más, cargando con distintas piezas. Por lo visto era el trajín habitual en el lugar que no paraba aunque fuera bien entrada la noche.

Cuando descendí de la nave escuché una voz metálica que sonaba por todos los rincones anunciando la llegada o partida de otras embarcaciones. Me sentí algo aturdida. Todo el mundo paró sus quehaceres para dedicarme su mirada. No pude evitar ruborizarme.

Ira y Ton me guiaron por unos puentes elevados hasta un entarimado. Allí había tres cabinas transparentes bastante grandes que se desplazaban arriba o abajo según la necesidad. Luego supe que se llamaban ascensores. Las puertas de nuestra cabina se abrieron de forma automática y ascendimos nueve pisos en lo que me parecieron dos segundos. 

Atónita, contemplé un imponente edificio de planta heptagonal que se levantaba frente a nosotros. Al igual que el interior de la nave, todo era de un blanco inmaculado, combinado con el gris metalizado de algunos acabados y el cristal que cubría gran parte de las superficies. Intentaba disimular mi cara de estupefacción al ver tanta luz aun siendo de noche.

En lo alto de la escalinata de acceso había un hombre que aguardaba nuestra llegada. Al instante deseé no llevar ese vestido de algodón rudo con los bajos manchados de barro. Me avergoncé de mi aspecto al observar su impoluta apariencia.

Era un señor esbelto y de aspecto frágil. Sus cabellos blancos y lisos caían lánguidos a los lados de su pálido rostro donde destacaban dos ojos azules de mirada cándida. Su tez relucía de forma extraña, era casi transparente. Aunque no pude apreciar bien su piel, pues llevaba una larga túnica de color claro que le llegaba hasta los pies. ¡Un momento! Cuando miré a su base observé que sus extremidades no tocaban el suelo, sino que estaba suspendido a unos centímetros de él, levitando.

Era evidente que tenía que haber una explicación aunque yo no la supiera, así que, traté de esconder mi asombro en cuanto se dirigió a mí.

— Bienvenida, Hadrianna. Soy Pater —dijo haciéndome el saludo que empezaba a ser ya conocido.

— Buenas noches —dije imitando el gesto, cosa que le hizo sonreír dulcemente.

— Tengo muchas cosas que contarte pero primero dejaré que Ira te muestre tu habitación. Seguro que estás deseando asearte y ponerte una ropa más cómoda y acorde —dijo como si hubiera escuchado mis pensamientos.

Sonreí al tiempo que el rubor reapareció en mis mejillas.

— Os estaré esperando aquí.

— Quizás deberíamos dejarla descansar y continuar mañana con… —empezó a decir Ira.

— ¡No! —dije como un acto reflejo. No podía esperar hasta el día siguiente, estaba ansiosa— Quiero decir… que no estoy cansada —añadí avergonzada.

— Está bien —contestó Ira— Volveremos enseguida, pues. 

 

@lidiacastro79 

¿Te perdiste la anterior? Lee AQUÍ 

Licencia de Creative Commons

Mis historias y otros devaneos by Lídia Castro Navàs is licensed under a Creative Commons Reconocimiento-NoComercial-CompartirIgual 4.0 Internacional License
Anuncios

42 comentarios en “La bruja, la espada y la hija del herrero (8)

  1. Bien ya hemos dado el salto, se me ocurre, que raro que se me ocurra algo, que nuestra protagonista apodría emplear, para comparar sus descubrimientos, referencias conocidas por ella, como el triple de alto que el campanario de la iglesia. Más luz que una noche de luna llena. Las paredes eran tan blancas que parecían construidas con nieve pura y otras que tú dominas a la perfección. O sigue como quieras, que para eso eres la autora. Y no le hagas caso el meticón. Un beso.

    Me gusta

  2. Buenos pues ya está allí, seguro que la ropa le queda genial, falta el chico guapo, ajaja. Me encanta como va el relato.
    Quizás demostrar algo más de extrañeza, yo estaría alucinando, me sacas de una choza y me metes en ese futuro y flipo en colores.
    Pero sinceramente me gusta mucho.
    Besos de luz para ti.

    Le gusta a 2 personas

    • Vía diplomática?! La vía diplomática ya está agotada, querida Andrea!! Jaja 😅 Has intuido bien en lo del entrenamiento, que no solo va a ser físico, claro. Necesita un período de adaptación y después a empuñar la espadaaaaa!!! Jajaja 😉 Pero todo a su ritmo….
      Muchas gracias, Andrea!! Un besazo😀😘

      Le gusta a 2 personas

  3. Bien, muy bien. Veo que ya te has decidido por un ritmo pausado que permite degustar la descripción del hangar (me ha venido a la cabeza la base de Yavin 4, ya ves :D) y, sobre todo, la de Pater, muy buena y con sorpresa incorporada.
    En la parte negativa, la frase:
    “Allí me encontré con un prominente edificio de planta heptagonal con una escalinata frontal” no me convence… Me resulta demasiado artificial, la veo mejor solamente describiendo el edificio, sin que Hadrianna se la “encuentre”, es una idea. Por cierto que está justo después de los “dos segundos” del ascensor que son… jodó… muy pocos para nueve pisos, ¿no? Si no es una hipérbole, las entrañas a lo mejor se les han licuado por la aceleración 😉
    PS: Que sepas que en la entrada de mañana de “La semilla” he incorporado la escena de comisaría que hablamos y que me servirá para enlazar mejor con un personaje posterior que ya existía. ¡Todo ventajas! 🙂

    Le gusta a 1 persona

    • Siii!! Sería como la Yavin 4 pero con los elementos metalicos y cristal en vez de piedra, pues la Yavin es como un templo precolombino por fuera 😀😀
      Vale, retocaré eso del edificio, a ver cómo lo hago porque la narradora es Hadrianna…
      Jeje 😅 Lo de los dos segundos es una hipérbole como una casa 😂😂 Aunque si no queda claro quizás añadiendo “me parecieron dos segundos” o algo así, puede que mejore.
      Bien por ti!! Mañana veremos ese capítulo de añadido 😉
      Muchas gracias, Lord! Por tu “análisis” 😁😁

      Le gusta a 1 persona

      • Juas, parecemos monjes budistas con tanta reverencia. A lo mejor aparece Nippú por aquí y todo. Voy a ver…


        La hipérbole, mejor así. Pero el prominente edificio… voy a darte un poco la paliza, lo siento. La combinación sonora de prominente-atónita me rompe el ritmo, y eso que la frase es corta. ¿Si cambias el orden en plan “Atónita, contemplé un imponente…”? Sí, sé que soy un pesadito 😀 😀 😀 😀

        Le gusta a 1 persona

      • Reconozco que soy un cansino. Pero lo hago por el bien común 😀 😀 😀
        No, en serio, gracias a ti por hacerme caso. Así no me siento ninguneado y a mi ego le viene bien 😉
        Para mi gusto, así queda de fábula.

        Le gusta a 1 persona

  4. ¡Cuánto disfrutáis con los detalles de vuestros relatos! Y nosotros con la lectura de los mismos. Va todo muy bien. Creo que esta historia nos mantendrá atrapados un buen rato, y a su autora, ¡más todavía!! ¡Te imagino absorbida por ella en todo momento, Lidia!
    Un gran abrazo!

    Le gusta a 1 persona

  5. Me pierdo de vez en cuando, Lidia, mi tiempo de estar por aquí es bastante limitado, así que luego lo hago todo de un tirón. Y me pierdo muchos pots, me da rabia pero es así.
    Sigo las andanzas de la valiente muchacha, a ver que tal le va por el futuro… no se lo hagas pasar muy mal.
    Un fuerte abrazo.

    Le gusta a 1 persona

    • No te preocupes, Estrella! Aquí no existen las obligaciones. Yo agradezco todas y cada una de tus visitas. Eres bienvenida a mi blog cuando quieras. Espero que tu retiro aunque breve, fuera provechoso y pudieras desconectar.
      Un abrazo fuerte de vuelta y súmale un beso 😀😁😘🌟

      Le gusta a 1 persona

      • A poco me supo, Lidia, pero menos da una piedra, dice el refrán. La verdad es que necesitaba un poco más de tiempo para mí, para poder desconectar y serenarme un poco, pero me temo que de momento, eso tendrá que esperar.
        Un besito.

        Le gusta a 1 persona

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s