En la bodega

Estándar

Me encontraba en la gran bodega del navío, rodeado de barriles y otros bultos. No podía salir, al menos, no todavía. Cuando llegó el momento y me asomé por la tronera, el fulgor del sol cegó mi único ojo, pero eso no me impidió escupir la munición que habían recargado en mis entrañas y cumplir con mi deber. Y es que ser un cañón de barco tiene sus responsabilidades.

 

@lidiacastro79

Creative Commons License

Mis historias y otros devaneos by Lídia Castro Navàs is licensed under a Creative Commons Attribution-NonCommercial-NoDerivatives 4.0 International License.

 

Anuncios

Niebla

Estándar

Convivía con la niebla.  Desde que tenía recuerdos que había estado presente en su vida. Esa niebla que siempre estaba cubriéndola de humedad, impidiendo su visión, dificultando su respiración… ahogándola, pero sin llegar a matarla. Le dijeron que así era la vida a esa altitud, pero ella no se había acostumbrado a ser una montaña.
@lidiacastro79

Creative Commons License

Mis historias y otros devaneos by Lídia Castro Navàs is licensed under a Creative Commons Attribution-NonCommercial-NoDerivatives 4.0 International License.

Sangre roja; día negro

Estándar

Gandhi blog2

Puedo escuchar perfectamente las voces de los manifestantes que piden respeto y libertad. Las cacerolas han dejado paso a las flores rojas en sus manos; rojas como el color de la sangre inocente vertida el domingo. Aún recuerdo cómo algunos se mantenían en posición horizontal y fueron arrastrados a la fuerza. Otros, golpeados con violencia sin ninguna razón. Espero no vivir jamás otro día negro como ese.  

@lidiacastro79

Esta entrada es para participar en el Reto 5 líneas del blog de Adella Brac.

 

Creative Commons License

Mis historias y otros devaneos by Lídia Castro Navàs is licensed under a Creative Commons Attribution-NonCommercial-NoDerivatives 4.0 International License.

 

En lo más profundo del bosque 

Estándar

Sucedió en lo más profundo del bosque, allí donde los rayos del sol no penetran debido a la espesura de los árboles. Estaba tirado sobre un manto de hojas secas. Por su suerte, el brillo del metal permanecía intacto, eso me permitió verlo en la penumbra. Así fue como encontré mi pendiente perdido.

@lidiacastro79 

Creative Commons License

Mis historias y otros devaneos by Lídia Castro Navàs is licensed under a Creative Commons Attribution-NonCommercial-NoDerivatives 4.0 International License.

Libertad

Estándar

Tanto oír hablar de Libertad y es que me cabreo. Que si Libertad por aquí, Libertad por allá. Siempre acaparando todas las conversaciones. Y es que llama mucho la atención, aunque a veces es muy esquiva, también. Por ejemplo, una siempre confía en ella, en que podrá salir, ir al cine o de compras; pero, no. Eso sí, ella siempre espera que le puedas hacer favores o dejarle tu mejor vestido, pero no esperes a que te lo devuelva, no. A mí me lo hizo una vez y no me hizo falta más; desde entonces Libertad ya no es mi amiga. 

@lidiacastro79 

Creative Commons License

Mis historias y otros devaneos by Lídia Castro Navàs is licensed under a Creative Commons Attribution-NonCommercial-NoDerivatives 4.0 International License.

Temblores

Estándar
mt-fuji-2232246_1920

Pixabay

Esta noche el suelo ha vuelto a temblar. Las autoridades han decretado aislamiento, así que no puedo asistir a mi entrenamiento de espada eléctrica; tengo que quedarme en la cápsula por precaución. Esta vez espero no lamentar la pérdida de otro ser querido. Desde que el volcán inició su actividad, han muerto ya treinta personas, entre ellas, mi mejor amigo y mi hermana. Cuando acabe mi instrucción, me enfrentaré a los Parlowks, acabaré con su tiranía y desactivaré el volcán para siempre.

 

@lidiacastro79

Creative Commons License

Mis historias y otros devaneos by Lídia Castro Navàs is licensed under a Creative Commons Attribution-NonCommercial-NoDerivatives 4.0 International License.