Maldición 

Estándar

Era alegre y risueño pero una maldición que un aprendiz de hechicero le lanzó al azar, lo transformó en un feroz animal de piedra. Y así quedó condenado a estar enfadado por el resto de sus días en la fachada de un palacio del norte de Europa.

@lidiacastro79

 

Creative Commons License
Mis historias y otros devaneos by Lídia Castro Navàs is licensed under a Creative Commons Attribution-NonCommercial-NoDerivatives 4.0 International License.

Anuncios